Amar a tus hijos/as de forma completa

por Jun 9, 2020Crianza, Maternidad

En este artículo, quiero hablar de algo que me parece muy importante en la vida familiar, que es el amor auténtico hacia nuestros hijos/as. Dentro de la educación y crianza respetuosa, a veces hay términos, ideas y principios que se pueden mal entender y en muchos sentidos, no es oro todo lo que reluce.

Hay que poder hacer un trabajo de pensamiento crítico, de separar el grano de la paja y entender a que se refiere exactamente cada término para no caer en la sobreprotección y la rigidez, en el extremismo y el dogmatismo, porque la crianza respetuosa huye de eso, ya que es el mismo perro pero con diferente collar. 

Una de esas cosas es el amor que se procesa hacia los hijos/as de forma incondicional. Pero…¿Que significa amar incondicionalmente? ¿Significa amar a tu hijo/a pase lo que pase, haga lo que haga? Para mi no, para mi va mucho más allá y mucho más profundamente.

Significa Amar a nuestros/as hijos/as tal y como son, tan simple y tan complejo a la vez, más allá de lo que hacen o dejen de hacer. Porque amar incondicionalmente tiene que ver con poder amarlos/as completos/as: con todo lo que hay, con su luz y su sombra, viendo la totalidad de quienes son independientemente de si nos gusta o no. Amar significa poder aceptar eso que no me gusta de ti, eso que también has dicho o has hecho que yo creía que era imposible que tú hicieras, poder verlo y aún así seguir queriéndote, pero no negarlo, la negación no tiene nada que ver con ese amor, en defensa tuya.

Amar significa poder ver la sombra para acompañarte a ti, hijo/a mío/a, en tu camino de mirarla y verla, y aceptarla e incorporarla en tu ser, porque eso te hace un ser íntegro, sano y con recursos, y mi labor es mostrarte lo obvio para que aprendas a distinguir entre este y tu imaginario, de otro modo, lo que hago es reforzarte las neuras y acrecentarlas, desde el amor, te ayudo a verlas, no las sostengo. Amar significa aceptar que tu también puedes transgredir, agredir, cuidar, amar y mirarte con amor cuando otros te juzgan.

Amar incondicionalmente significa no endiosarte, ni juzgarte, sino ver tu humanidad y salir del enamoramiento maternal o paternal para entrar en el auténtico amor. Dicho así, casi todos diréis “eso hago yo” pero hay una pequeña variable que influye para que eso pueda ser real: para poder amar a tus hijas/os en su totalidad tienes que poder hacerlo primero contigo y eso significa verte las partes feas, esas que no te gustan y amarlas también, para eso hay que hacer un trabajo profundo, porque las obviedades de lo que no me gusta de mi, normalmente son minucias con lo que realmente hay. 

Significa no vivir en el juicio, ni hacia ti ni hacia ningún otro/a. No ponerme nunca por encima o por debajo ni de mis hijos/as ni de padres, madres u otros niños/as, y hay muchas formas de hacerlo sutilmente, desde el pensamiento de yo lo hago mejor o mi hijo/a es mejor, más respetuoso, más bueno que el tuyo o no hace nada, hasta discursos culpabilizadores desde el respeto que hablan de que Juanito le ha hecho tal cosa, en lugar de hablar de que han tenido un conflicto o ha pasado tal cosa entre ellos/as y otras muchas variantes de la agresion pasiva que podríamos seguir relatando. 

Significa también conocer lo no resuelto, los mandatos familiares y el funcionamiento de tu ego para no proyectarlo sobre tus hijos/as y que sin darte cuenta acaben siendo victimas de tus propias neuras y tus rigideces. Significa poder tener la suficiente humildad para que cuando alguien te muestra algo que no te gusta de tus hijos/as desde el amor, te lo replantees en lugar de defenderte o mantenerte inamovible en tu idea. Significa entender que el amor solo existe desde la autenticidad, la verdad y la coherencia y que si tu mientes, por el motivo que sea, tus hijos/as también lo harán, porque eso es lo que les has transmitido aunque no lo sepan de forma consciente, significa que si tu no eres capaz de resolver y buscar soluciones, sino que cuando hay algo que no te gusta simplemente te retiras, eso será lo que haga tu hijo/a, quitándole la posibilidad de que eso sea una elección, y pueda elegir entre solucionar y quedarse o irse, simplemente se ira, porque no sabe confrontar desde un lugar de asumir su propia responsabilidad en lo ocurrido, como habrás hecho tu. 

 Significa entender que en el mundo, en la vida todos somos uno y que la respuesta está en limar asperezas y encontrar formas de acercarnos, no formas de separarnos de los demás cuando algo no me gusta. 

 Cuando tu te veas con todo eso y seas capaz de amarte en toda tu completitud y de amar a otros de esta forma aunque no sean los tuyos, entonces, y solo entonces, podrás amar a tus hijas/os de forma completa. 

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